Con puntualidad se le abría el cajón al flores de correcta presentación, bizco del pitón izquierdo y con el pelaje típico de la casa.
Nada mas salir, recorrió sin fijeza y a gran velocidad toda la calle de la salida, regresando enseguida a la arena donde discurriría toda su lidia.
Poca casta la demostrada por el burel, que apretaba en los recortes a favor de querencia pero se iba suelto cuando se le sacaba de ella.
En los primeros minutos se le hicieron varios recortes y quiebros, pero, poco a poco, el toro cada vez iba menos y algunas veces con peligro, sobretodo, en una arrancada hacia una de las calles en las que el recortador se las vio y se las deseó para quitárselo de encima.
Al final quedó el toro emplazado, sin querer pelea y con los recortadores sin querer ofrecérsela. Tras varios intentos fue enlazado muy bien y encerrado.
En segundo lugar se desencajonaba un toro de la ganadería de Guardiola Fantoni, que fue embolado días antes pero que, al coger a un aficionado nada mas cortarle la cuerda y tener que ausentarse la ambulancia, fue encerrado rápidamente.
Muy buena la presentación del astado si exceptuamos los pitones, muy despuntados y escobillados, una lástima porque era un toro cuajado, con romana y cornalón.
Hizo una salida con fuerza, dando la vuelta a la manzana y volviendo a la arena. En ella entraba a los recortes con velocidad, haciendo hilo en algunas ocasiones y en otras salía suelto y distraido. Tuvo unos primeros minutos buenos, con arrancadas alegres, pero conforme avanzaba la lidia iba cogiendo sentido, haciéndose mucho más reservón y parado.
Prácticamente estuvo en la arena toda su lidia, quitando alguna arrancada hacia una de las calles.
Tarde con masiva afluencia de aficionados pero sin mucha historia, salvando únicamente las bonitas arrancadas del Guardiola al principio de su lidia.
