domingo 27 de septiembre de 2009

Chilches - Santísimo Cristo de la Junquera

A pesar de los avisos de fuertes lluvias, lucía el sol en esta población de la Plana Baixa, con llenazo de aficionados, para presenciar la lidia de un astado de la albaceteña ganadería de Maria Agustina López Flores y que patrocinaba una asociación local. También se exhibía un toro de Guardiola que (según me contaron) tuvo que ser encerrado días atrás por una cogida y que había quedado inédito.

Con puntualidad se le abría el cajón al flores de correcta presentación, bizco del pitón izquierdo y con el pelaje típico de la casa.
Nada mas salir, recorrió sin fijeza y a gran velocidad toda la calle de la salida, regresando enseguida a la arena donde discurriría toda su lidia.
Poca casta la demostrada por el burel, que apretaba en los recortes a favor de querencia pero se iba suelto cuando se le sacaba de ella.
En los primeros minutos se le hicieron varios recortes y quiebros, pero, poco a poco, el toro cada vez iba menos y algunas veces con peligro, sobretodo, en una arrancada hacia una de las calles en las que el recortador se las vio y se las deseó para quitárselo de encima.

Al final quedó el toro emplazado, sin querer pelea y con los recortadores sin querer ofrecérsela. Tras varios intentos fue enlazado muy bien y encerrado.

En segundo lugar se desencajonaba un toro de la ganadería de Guardiola Fantoni, que fue embolado días antes pero que, al coger a un aficionado nada mas cortarle la cuerda y tener que ausentarse la ambulancia, fue encerrado rápidamente.
Muy buena la presentación del astado si exceptuamos los pitones, muy despuntados y escobillados, una lástima porque era un toro cuajado, con romana y cornalón.

Hizo una salida con fuerza, dando la vuelta a la manzana y volviendo a la arena. En ella entraba a los recortes con velocidad, haciendo hilo en algunas ocasiones y en otras salía suelto y distraido. Tuvo unos primeros minutos buenos, con arrancadas alegres, pero conforme avanzaba la lidia iba cogiendo sentido, haciéndose mucho más reservón y parado.
Prácticamente estuvo en la arena toda su lidia, quitando alguna arrancada hacia una de las calles.

Tarde con masiva afluencia de aficionados pero sin mucha historia, salvando únicamente las bonitas arrancadas del Guardiola al principio de su lidia.

sábado 26 de septiembre de 2009

Rafelbunyol - El Pilar

Muy buena climatología en este extensísimo recinto de esta barriada de Rafelbunyol, con calles muy largas y anchas, preparadas para la exhibición de dos toros de Antonio Bañuelos y José Ignacio Charro Sánchez-Tabernero (en los carteles se anunciaba el otro hierro de la casa, Charro de Llen, supongo que por error).

Con puntualidad se desencajonaba el primero de la tarde, de la divisa burgalesa de Antonio Bañuelos, un torrealta negro, muy bien presentado, serio, hondo y enmorrillado.
Salió rápido, desviándose por el primer cruce en un trote que ya dejó entrever que casta tenía muy poquita. Dio la vuelta a la manzana abanto y regresó a la arena. En ella le administraron algunos quiebros, en los que el toro se arrrancaba con cierta alegria pero sin hacer hilo, estando siempre distraido, como si la cosa no fuera con él.

Toro muy soso que, incluso, al final de su lidia, escuchó algunos pitos. Fue encerrado de manera eficaz con la parada de cabestros.

El segundo de la tarde era un atanasio, al igual que el anterior muy bien presentado, grande y muy alto, de pelaje negro meano, perteneciente a la vacada de José Ignacio Charro que pasta en tierras salmantinas.
Hizo una salida con más fuerza que el anterior, poniendo en un serio apuro a un aficionado que le salvó la esquina de la calle, ya que el toro lo tenía ya entre sus astas.

A partir de de este momento el toro recorrió a gran velocidad y en más de una ocasión, todo el recinto, siendo dificil localizarlo. Demostró un buen fondo físico que le permitió estar casi media hora sin parar y sin abrir la boca.
Nunca tuvo fijeza y únicamente al final de la lidia, cuando estaba ya muy cansado, se quedó un buen rato en la arena.
Aquí apretó en algunos recortes pero siempre estuvo rehuyendo la pelea, saliendo suelto de la suerte y buscando la huida.
De nuevo se sacaron los mansos que realizaron una buena tarea, llevándose al toro a los corrales.

Tarde decepcionante por el juego dado por los dos bureles, que habían despertado mucho interés por lo bien presentados que estaban.
Quiero destacar, además, lo bien preparada que estaba la salida, con más de un centenar de metros de arena muy bien repartida, perfecta para que los astados pudieran desarrollar casta y bravura. Aunque por desgracia ninguno de los dos tuviera mucha dentro.

viernes 25 de septiembre de 2009

Figueroles - San Mateo

Exhibición de dos astados en esta localidad de la comarca de l´Alcalatén, uno patrocinado por una peña, de la ganadería castellonense de los Hermanos Bellés y otro, el bou del poble, de la divisa portuguesa de Casa Prudencio, inscrita en la AEGRB.

Antes de los cerriles se soltaron dos vacas y un toro del ganadero de Cabanes, Germán Vidal, que recorrieron repetidamente el recorrido de calles y placita.
Con un poco de retraso se soltaba, desde una calle, al astado de los Hermanos Bellés de escaso trapío, con los cuernos despuntados y muy pequeño, aunque de bonitas hechuras.
Salió codicioso al asfalto, rematando en la talanquera que cerraba la calle para irse rápido a recorrer todo el recinto hasta acabar en la plaza.
En los recortes se mostró noble pero sin entregarse demasiado, siendo un poco reservón. Tuvo un punto de raza y nervio y al final de su cortísima lidia, se había venido arriba, sin querer saber nada del cabestro. Sin mucha demora y con la ayuda del trapo, entró en el toril.

Después de una pausa, se entró el cajón del segundo toro para ser desencajonado desde la plaza.
Tras recibir la llave simbólica del toril de un jinete, el encargado daba suelta al burel de Casa Prudencio.
Astado también negro, mucho más cuajdo que el anterior, pero muy cómodo de pitones, además de tenerlos totalmente romos.

Salió con ganas, apretando en los recortes, sobretodo en uno ajustadísimo de un aficionado que se pasó al toro muy cerca.
Pronto abandonó la plaza para recorrer el recinto y tras un breve regreso a la arena se fue a una de las calles, donde se aquerenció mucho junto a la talanquera que la cerraba, permaneciendo aquí el resto de su lidia.
Estuvo completamente a la defensiva, rematando en cadafales y rateras, arrancando a algún quiebro pero regresando siempre al lugar de su querencia.

Al final tras intentar encerrarlo con los mansos de manera infructuosa, tuvo que ser atado para sacarlo de dicha calle.

lunes 21 de septiembre de 2009

La Vall d´Uixó - La Mercè

Las fiestas valleras de La Mercè cuentan con recinto taurino bastante singular, recorrido con una calle larguísima, seguramente de más de medio kilómetro, y muchas calles cortas adyacentes.
Se exhibía un toro de la divisa sevillana de Javier Guardiola. Astado bien presentado, de capa negra, girón y calcetero, además de lucir una ofensiva cornamenta.

La salida estaba dispuesta, aproximadamente, sobre la mitad de la calle, de más anchura que el resto, en la que el toro recorrió rápidamente un gran tramo, para regresar enseguida a la arena donde estuvo prácticamente toda su lidia.
Poco juego dio el burel que se dedicó a defenderse, siempre aquerenciado al final del tramo de arena, en la que parecía estar anclado, ya que rehusaba abandonarla, frenándose descaradamente nada mas tocaba el asfalto.
En los recortes en dirección a la arena el toro iba, aunque parecía que no corría demasiado bien, incluso en alguna ocasión apretaba en embestidas con peligro, pero en la otra dirección no había manera de hacerlo arrancar, ni siquiera situándose casi encima de él. Más de un susto produjo al acometer de manera tan incierta, tardando mucho en arrancar, gazapeando y colándose en los embroques.

Ya casi al final de su lidia nos sorprendió a todos, arrancando en el asfalto a toda velocidad y creando desconcierto entre los aficionados, que se apartaban a su paso. Milagrosamente nadie fue arrollado en tan inesperada arrancada.
Después se le recortó en el asfalto donde seguía sin entregarse y finalmente fue atado con alguna complicación pero que se solventó de manera rápida.

Toro manso que tomó querencia de manera exagerada y que únicamente llevó algo de emoción por los arreones de genio que dio.

sábado 19 de septiembre de 2009

Quart de les Valls - San Miguel

Tras una complicada semana de tormentas, por fin lucía el sol en la vespertina jornada taurina, en esta localidad de la comarca del Camp de Morvedre.
Anunciados en el cartel, dos astados de muy distinta procedencia, para ser lidiados en un recinto extenso, con variedad de zonas anchas y estrechas.
Tras la entrada de los dos cajones, uno a caballo y otro empujado por los miembros de la peña, se desencajonaba el primer toro de la tarde, de la ganadería toledana de El Ventorrillo.

De la presentación del toro pocas palabras, simplemente impecable, de los bureles mejor presentados que he visto este año.
Hizo una salida con fuerza en la arena entrando a los primeros recortes donde, en un gesto extraño, parecía que se había lesionado, aunque rápidamente se repuso y se fue suelto recorriendo sin fijeza gran parte del recorrido.
Se quedó fijado en la parte más ancha donde se le recortó bastante, dando muestras de mucha nobleza pero poca entrega. Le costaba arrancar pero después entraba humillando en el embroque. Estuvo unos minutos en esta zona y después se marchó suelto hacía las calles más estrechas, pero antes de llegar, embistió al cite de un aficionado que entró en la talanquera con el toro rematando tras él con mucha potencia, llegando a doblar un barrote.

En las calles estrechas se quedó aquerenciado en un cruce con cuatro esquinas, arrancando de vez en cuando y rematando con fuerza en una ratera que cerraba la calle, hasta el punto que hizo peligrar su anclaje.
Por desgracia en uno de estos derrotes el toro se lesionó de gravedad, quedando totalmente cojo. La comisión, rápidamente, trajo un cajón donde se encerró con celeridad.

Tras más de media hora de parón para arreglar los desperfectos que produjo el toro, se desencajonaba el segundo de la tarde, del hierro de Victorino Martín. Toro pequeño, de pelaje cárdeno y abierta encornadura.
Salió dándose la vuelta y rematando en los barrotes que cerraban la calle para entrar, luego, a los recortes, con casta pero menor entrega que el astado anterior.

Después de embestir en la arena y en la placita asfaltada a una multitud de recortadores, se fue a recorrer las calles de Quart, donde no paró de correr en un buen rato, divirtiendo mucho a los aficionados.
Al final regresó a la arena donde tomó querencia y dio pocas facilidades a los rodaors, estando muy reservón y tardo. Con el toro aún con la boca cerrada, se le enlazó con eficacia y fue encajonado nuevamente.

Interesantes astados que dejaron muchos detalles buenos, en especial los poderosos remates al hierro del toro de El Ventorrillo.

sábado 12 de septiembre de 2009

Vinalesa - Penya Taurina

Mucha expectación en la desencajonada de dos toros de la ganadería de los Hijos de Celestino Cuadri, ambos de pelaje negro, justos de presentación pero en el tipo de su encaste.
Antes se soltó una buena vaquilla colorada, de la divisa alicantina de La Paloma, brava y muy entretenida.

Seguidamente se daba suelta al primero de los cuadris, salida con fuerza al primer cite, desviándose enseguida por una de las calles llegando hasta la barrera de cierre y derrotando con fuerza, haciendo sonar el hierro.
Al regresar se quedó en la zona de la arena, rematando mucho en cadafals, banco, tablado, etc. Demasiados obstáculos y demasiado cite, lo que acabó con las fuerzas del animal, viniéndose abajo muy pronto.

Tras una muy breve lidia fue encerrado sin demasiadas dificultades.

El segundo de la tarde lucía también, las características que hacen incofundibles a estos toros. Algo más cuajado que el anterior, realizó una salida fría, quizá por un defecto visual en el ojo izquierdo, entrando con reserva a los recortes.
Poco a poco fue asentándose en el recinto, estando cada vez más serio, realizando algunas bonitas arrancadas aunque era un poco tardo.
Cuando se decidió encerrarlo, el toro estaba ya muy pendiente de todo cuanto acontecía a su alrededor. Si bien al principio parecía que iba a seguir a los cabestros, cada vez que llegaba a las inmediaciones de los toriles se giraba siempre mirando desafiante a los aficionados.

Al final se dispusieron a enlazarlo y es aquí cuando el astado empezó a crear verdadero peligro.
Primero buscando tras los cajones a los aficionados, después apretando al enlazador y finalmente en una arrancada fortísima hacia un aficionado que le citaba desde una calle y que se salvó de milagro, al poder llegar a la barrera. Aunque el toro en su derrote lo tiró al suelo, por fortuna, lo hizo fuera de su alcance.

Con el burel al fin atado, se intentó primero llevarlo hasta los toriles pero después decidieron meterlo en el cajón, ya que estaba mucho más cercano.
Aquí se produjo el momento más tenso y de más peligro de la tarde, ya que el roce con el cajón metálico sumado al escaso diámetro de la cuerda hicieron que esta se rompiera liberando al toro. Este arrancó sin dudar hacia un aficionado, que gracias a su agilidad y a la cercanía de una reja, donde se encaramó rapido, se libró de la cogida. El astado llegó a tocarle, pero sin consecuencias graves.

Tras este percance se sacaron de nuevo a los mansos con idéntico resultado que la vez anterior. Hubo que traer una cuerda mas gorda con la que, definitivamente, lo ataron y encerraron finalizando así, una lidia de más de una hora.

Tarde de sustos en un segundo toro que sin ser llegar a ser bravo del todo, sí dejó detalles típicos en el juego de los astados de este hierro.

jueves 10 de septiembre de 2009

Burriana - Virgen de la Misericordia

Excelente climatología y recinto lleno hasta la bandera para presenciar la lidia de un toro de la ganadería, aspirante a la UCTL, de Albarreal, de encaste Marqués de Domecq. Astado negro con mucho volumen y de correcta presentación.

Realizó una salida bonita, entrando fuerte a los primeros cites en la plaza para irse rápidamente por una de las calles y perderse por los callejones más estrechos del recinto. Allí remató en varias casas con mucha fuerza y nuevamente regresó a la arena.
En los recortes se mostró noble y entregado, teniendo motor y movilidad, en algunos apretó mucho, llegando a voltear a un aficionado en la plaza, pero sin consecuencias graves.

Repartió su juego entre las dos plazas, estando dos veces en cada una de ellas y sin volver a pisar el asfalto en toda su lidia.
Toro noble, con una buena primera mitad pero que se vino abajo pasado el ecuador de su lidia, quedándose muy parado y tardando mucho en arrancar, además de que había que pasarle muy cerca para que lo hiciera.

Finalmente se decidió atarlo para conducirlo al toril y concluir su exhibición, tarea que costó bastante ya que el astado se quitaba habilidosamente la cuerda del testuz. Gran esfuerzo tuvo que realizar el enlazador que al final, muy cansado, lo consiguió, llevándose una merecida ovación.

lunes 7 de septiembre de 2009

Puçol - 7 de Setembre

Impresionante ambiente en el recinto taurino puzolense y gran expectación por el gran cartel conseguido para este año.
Cuatro toros de ganaderías punteras, de buena presentación y el tirón que tiene este día, ya no sólo para la comarca, sino para buena parte de toda la Comunidad Valenciana, hicieron que miles de aficionados se desplazaran para presenciar en vivo el espectáculo.

En primer lugar, salia desde el cajón, el astado de la ganadería de Torrestrella, toro bien presentado, de pelaje burraco, que hizo una salida veloz dando la vuelta a la manzana de la zona ancha para después perderse por las peligrosas calles largas y estrechas. En estas, el burel dio muestras de bravura y casta, realizando arrancadas muy fuertes y largas que ponían en serios apuros a los aficionados. Afortunadamente, a pesar del enorme gentío en callejuelas tan estrechas, la experiencia de los recortadores presentes evitó males mayores.
Al final de su lidia se quedó, ya totalmente exhausto, en un cruce hasta que llegaron los cabestros para llevárselo. Poco a poco consiguieron conducirlo hasta los toriles.

El segundo de la tarde era el de los Hijos de Celestino Cuadri, de bonita lámina aunque algo terciado. Recibió el primer alimón para irse rápidamente a lo zona de las calles estrechas, donde me costó encontrarlo y cuando lo conseguí se fue disparado otra vez hacía la plaza de la salida.
Allí embestía con nobleza pero también con un punto de picante y en una de ellas hizo hilo de manera rapidísima, en una situación en la que el recortador, en un principio se lo quitó de encima pero acabó cayendo frente a los cajones, recibiendo un revolcón. Por algo de suerte y los quites de los compañeros, en especial del aficionado que lo coleó, todo quedó en un susto.
Tras el incidente se tiró del toro hacia los corrales donde entró sin demasiada demora.

En tercer lugar salía a la arena de Puçol el morlaco de Victorino Martín, de veletas y astifinas defensas y con el pelaje típico de su encaste, quizá le faltó un poco de remate pero estaba en tipo.
Hizo la salida más emocionante de la tarde, embistiendo con casta a los primeros recortes en los que apretó de verdad, con el hocico por el suelo y revolviéndose en un palmo de terreno.
Pronto se fue enterando y pasó un poco a la defensiva en el asfalto, pero al regresar a la arena protagonizó varios sustos. Parecía tener una nube en un ojo, por lo que pudiera ser que no acabara de romper por el defecto visual, finalmente acabó muy cansado en la zona próxima a toriles por lo que tuvo que ser atado.

Por último, para cerrar la exhibición de cerriles, se daba suelta al astado de Vellosino, toro negro muy cuajado y hondo.
Salió a toda velocidad recorriendo en primer lugar la zona ancha y después todas las calles estrechas, galopando y sin hacer ningún caso a los múltiples cites que le ofrecían.

Más tarde, con los mansos, también recorrió gran parte del recinto, aunque de vez en cuando se paraba, quedándose desafiante. En unas de estas paradas, y al citarlo desde una casa, el toro embistió contra esta llegando a poner toda la cabeza dentro de los barrotes, llevándose un buen susto las personas de la casa.
Al igual que el morlaco anterior al llegar a las inmediaciones de los toriles tuvo que ser atado, pero antes de entrar al toril tuvo tiempo de dar un revolcón a un aficionado sin mayores consecuencias.
Tras este toro se exhibieron un par de vaquillas, la segunda embolada, de los ganaderos de Quatretonda, los Hermanos Benavent.

Así concluyó la tarde, destacando, sobretodo el ambiente, la presentación de los toros y el juego del Torrestrella en las calles y detalles que tuvieron los otros tres.

domingo 6 de septiembre de 2009

La Vall d´Uixó - San Teodoro

De nuevo con el cielo cubierto de nubes se iba a exhibir en este enorme recinto taurino de larguísimas calles, un toro de la ganadería de Alcurrucén.
Antes de abrir el cajón se guardó un minuto de silencio en memoria de un aficionado y ganadero local, fallecido hace unos días tras una fatal cogida en Borriol.

El astado, de irreprochable presencia, salió rápido en la zona de la arena hasta llegar al primer cruce, regresando raudo sobre sus pasos, evidenciando, ya desde los primeros instantes, un comportamiento muy alejado de lo que debe ser un toro bravo.
Al principio pensé que, las arrancadas que hacía tan cortas y desentendiéndose del rodaor, eran por estar reparado de la vista, ya que en un par de recortes hizo hilo en línea recta de manera peligrosísima.
Pero finalmente llegué a la conclusión que eran propias de un manso de libro, de los que en una plaza hubiese sido condenado a banderillas negras.

Los aficionados al principio intentaron sacarle lo que tuviera dentro pero fue realmente imposible debido a la negativa total del astado a embestir.
Así transcurrió toda su lidia entre la arena y el poquito de asfalto del cruce, dando arreones de auténtico morucho.
Al cabo de casi una hora se decidió enlazarlo, tarea complicada ya que el toro estaba muy entero por el nulo desgaste. A pesar de lo complicado que estaba atarlo, se consiguió con profesionalidad y rapidez.
Una vez atado, el burel realizó otra peligrosa arrancada hacia el enlazador que, afortunadamente, vio como no llegaba a la talanquera y con gran serenidad se paró y recortó al astado, resolviendo con éxito una peligrosa situación, esta acción fue correspondida con una fuerte ovación.
Después, el toro, con la cuerda suelta recorrió parte del recinto hasta la zona donde estaba el cajón donde fue encerrado.

Tarde muy decepcionante con un manso de solemnidad que no hizo justicia al gran trapío del que era poseedor.