jueves 27 de mayo de 2010

Almassora - Santa Quitèria

Muchísima expectación, en la recta final de las fiestas patronales de Almassora, con la exhibición de tres astados de distintas ganaderías.

El primero de ellos, soltado desde la plaza de la Picaora, de la divisa de Julio de la Puerta, bajo y basto de hechuras, realizó una salida correcta, abandonando pronto la plaza para recorrer casi todo el recinto, visitando los numerosos callejones, pero sin demostrar demasiada fijeza.
Al regresar a la arena de nuevo, se le recortó mucho, ofreciendo el toro mucha boyantía, embistiendo con el hocico por el suelo y haciendo hilo en no pocas ocasiones. Muy noble pero de escaso fondo, fue la lidia más corta siendo encerrado bastante cansado.

En segundo lugar, y ya desde la Plaza Mayor, se daba suelta a un astado de la divisa filial de la casa Cebada Gago, el hierro de la Asociación a nombre de Salvador Garcia Cebada.

Toro muy bien presentado con mucho volumen y bien armado, que puso en un serio compromiso a algunos aficionados en su salida a las calles, para después estar reservón con actuacion seria, con embestidas peligrosas, casi siempre en el asfalto, donde, al no acabar de entregarse se mantuvo con la boca cerrada toda su lidia.
En los estrechos callejones del recinto, realizó algunas bonitas arrancadas, poniendo en apuros a algunos aficionados, incluso uno llegó a caer delante del astado pero le dio tiempo a levantarse y continuar su carrera.
Fue encerrado sin demasiadas complicaciones.

Por último, también desde la Plaza Mayor se le abría la puerta a un toro de la ganadería, de origen juampedro, de Madroñiz, burel muy grande con muchas arrobas, y que efectuó una rápida salida a las calles donde, tras recorrer algunas, se dirigió a la Picaora donde transcurrió casi toda su lidia.

Muy noble en las embestidas, recibió muchos recortes y varios buenos quiebros, hasta que se fue agotando, costándole arrancar cada vez más. Estuvo algo frío, sin terminar de romper a bueno, pero dando también una correcta lidia.

Así concluyó la tarde de toros, buena presentación en los astados, y detalles interesantes en los tres toros, sobretodo los dos últimos.

sábado 15 de mayo de 2010

Villarreal - Sant Pasqual

Mucha expectación en Vila-real, para presenciar la lidia de dos astados, en tarde primaveral. Con puntualidad, se daba suelta al primer toro, de la ganadería jiennense de Sorando, burel muy bien presentado, que sin embargo, dio muy poco juego.

Ya de salida se le vieron pocas ganas de embestir, yendo al paso y desviándose por una de las calles para dar, al trote, unas vueltas por el extenso recinto.
Acabó en la arena, donde realizó alguna arrancada, pero buscando la huida mas que a los recortadores.

A la hora de encerrarlo se hizo el remolón, primero con los cites desde el toril, después con los mansos y finalmente tuvo que ser atado.

En segundo lugar se exhibía otro toro negro de la divisa de Montalvo, más bajo que el anterior, pero también de gran presencia y muy ofensivo por delante.
Al contrario que el anterior, este hizo una espectacular salida, a velocidad de vértigo, para irse a las calles estrechas del recinto. Allí realizó arrancadas con mucho peligro, llegando siempre hasta el final.

Mucha gente y demasiados cites para un toro que lo quería todo, bravo animal que se fue agotando poco a poco.
De regreso a la arena, donde permaneció un rato, acudía con alegría a los recortes, embistiendo con codicia y nobleza.
Después volvió a las calles donde ya bajó mucho el nivel debido al cansancio. No obstante, fue un toro de excelente juego, que entregó todo lo que llevaba dentro, que no era poco.

Un de cal y otra de arena, en el primer día de las fiestas de San Pascual, donde el astado de Montalvo protagonizó una lidia muy interesante.