sábado 18 de septiembre de 2010

Alboraia - Comissió Taurina "L’Esclafit"

Tarde de buena temperatura, en esta localidad pegada a Valencia, para presenciar la lidia de dos astados de sendas ganaderías andaluzas.

Puntualmente, se le abría el cajón al toro de la divisa del Marqués de Domecq, un toro alto, largo y bien armado que, sin embargo, la falta de kilos le restaba mucho trapío.
Poco que decir del astado ya que, tras una salida abanta, dio una vuelta al recinto y fue encerrado, en una lidia de unos ridículos cuatro minutos. Evidentemente obviaré hacer ningún comentario sobre el juego del burel.

Seguidamente se soltaba otro toro negro, esta vez del hierro de José Luis Pereda, mucho más cuajado y serio que el anterior, nada mas salir ya puso en apuros a un aficionado tras los cajones, donde el toro buscó levantando mucho el cuello y no se si le llegó a tocar. Todo quedó un susto.

Tuvo un juego distraido, entrando bien a los cites pero yéndose suelto la mayoría de las veces, como dato positivo comentar que pegó con fuerza en los hierros.
Tras un rato en la zona de la salida, salió a las calles donde tras dar un par de vueltas, fue encerrado en los corrales de manera rápida, al igual que el anterior, sin mansos ni cuerda.

Tarde de toros muy breve, en la que en veinte minutos estaban despachados los dos cerriles.

sábado 11 de septiembre de 2010

Albuixech - Sant Ramón

Tarde de calor en este pequeño municipio de l´Horta Nord, en la que se anunciaban dos toros, un astado de la divisa gaditana de Diego Romero, que sustituía al Victorino que no pudo ser lidiado, y otro toro de una ganadería del terreno, concretamente la de Pascual Alcalá, vacada que pasta en la cercana localidad de Betxí.

En primer lugar se dio suelta al toro de Pascual Alcalá, toro negro de pequeñas hechuras y que se dedicó, la primera parte de su lidia, a recorrer a gran velocidad casi todo el recinto. Una vez fijado el toro no se empleó en ningun momento, pasando a la defensiva y realizando arrancadas muy cortas, con escaso lucimiento tanto del toro como de los recortadores. Tras una breve lidia fue encerrado, con alguna complicación, con los mansos.

En segundo lugar y desde un estrecha calle, se desencajonaba al astado de Diego Romero, mejor presentado y, aunque terciado, lucía unos astifinos pitones. Este toro si dio más juego entrando con mucha nobleza a los recortes, pero las características del recinto no ayudaban nada al toro, casi todas las calles bastante anchas y sin arena.

Algun recorte ajustado se vio, si bien el toro no transmitía emoción ya que se cuidaba de no caer, siendo una lidia sosa, y que solo los recortadores ponían de su parte en arrimarse.

Poco destacable por las calles de Albuixech y como era pronto me fuí a la vecina localidad de Museros donde habia anunciados tres cerriles.

Museros - La Gent de la Creu

En esta localidad de la misma comarca, se exhibían tres astados de los dos hierros familiares de Mariano y Bernardino Sanz, ganaderias de Jaen. Tres toros negros, bajos, enmorrillados y de similares hechuras.

Por desgracia también tuvieron un comportamiento similar y ninguno de bravo, primero y tercero embistieron un poco pero con escasa codicia y sin hacer hilo, mietras que el segundo fue un manso de libro.
Sólo desatacar del primer toro, el golpe que propinó a un peñista que, tras recortarlo y escoderse en la talanquera, todavía fue cogido entre los barrotes.

El segundo tuvo una lidia muy larga en la que se dedicó a pasear por el recinto, y los únicos momentos de interés fueron cuando buscó a unos aficionados tras una palmera.

El tercero se desvió por una calle en la salida y estuvo un buen rato, hasta que salió a la ancha avenida donde se vio que no iba a ser mucho mejor que los anteriores.

Tarde con más pena que gloria, en la que el pobre juego de los toros y los recintos poco favorables para unas lidias interesantes (nada de arena en ambos), hacen que tenga pocas ganas de escribir las crónicas y toca esperar alguna tarde buena para olvidar esta.

jueves 9 de septiembre de 2010

Montanejos - Fiestas Mayores

Excelente temperatura en esta pequeña población del Alto Mijares, para presenciar la lidia de un toro de la divisa salmantina de Moisés Fraile, ganadería de encaste Atanasio, vía Lisardo Sánchez.

Se inició la tarde con la suelta de vaquillas del hierro turolense de los Hermanos Navarré Gregorio, me gustó mucho la vaca de la imagen, bravísima y apretando mucho en los recortes, muy encastada. Otra vaquilla también dio espectaculo en la fuente al intentar saltarla varias veces tras los aficionados.
Tras la suelta de un pequeño novillo, y con bastante retraso sobre el horario previsto, se entraba el cajón del cerril.
Tras prenderle la divisa se le abría la puerta al astado de El Pilar, de espectacular pelaje ensabanado, capirote, botinero, mosqueado y ojalado. Muy ofensivo por delante pero falto de cuajo y remate.
Toro cumplidor que se dejó ver por el recinto, dando algunas arrancadas, pero que le faltó poder para que pudiera transmitir emoción.
Estuvo a punto de coger a un aficionado en la fuente, que se libró por centimetros, (tengo la imagen exacta del momento pero por desgracia y la falta de luz, ha salido desenfocada).

También destacar los capotazos que le dio un aficionado, estirándose a la verónica y que fueron muy aplaudidos. Al final de su lidia, el toro buscó refugio por los callejones estrechos hasta que fue atado y encerrado.

No tuvo demasiada pelea el astado, que fue noble pero con escaso fondo, se llevo pocos recortes, aunque tampoco el recinto daba para más. Tarde entretenida.

martes 7 de septiembre de 2010

Puçol - 7 de Setembre

Un año más acudía con la cita del dia del bou, fecha clave en el calendario taurino de la Comunidad Valenciana. Gran cartel con cuatro toros en puntas de gran presencia y variedad de hierros y encastes.

Tras la multitudinaria y tradicional bajada de cajones, se daba suelta, con puntualidad inglesa, al primer astado de la tarde, de la ganadería del Tajo, propiedad del ex-matador, Jose Miguel Arroyo "Joselito". Toro colorado, ojo de perdiz y de gran arboladura. Sin embargo la faltaba un poco de remate, una lástima ya que era un toro impresionante.
Salida fuerte, entrando a los cites y, debido a la masiva presencia de recortadores, creando algunos momentos de peligro en los que llegó a voltear a un aficionado sin consecuencias.
Realizó toda su lidia en la zona de las calles más anchas, la mayoría con arena, embistiendo con fuerza y en ocasiones haciendo hilo de manera muy peligrosa, incluso yo tuve un pequeño susto. Desarrolló sentido, siendo una lidia interesante y que, a la postre, sería la mejor de la tarde.

En segundo lugar se soltaba al burel de Luis Algarra, bien presentado, que se desvió inmediatamente por un callejón, accediendo al entramado de calles estrechas. Yo me fui por una paralela a su encuentro, pero me costó encontrarlo ya que había vuelto a la zona ancha. Esto unido a que fue la lidia más corta, me hicieron imposible valorar la lidia del toro, ya que cuando lo encontré estaba ya con los mansos. Lo siento pero voy perdiendo facultades.

En tercer lugar se daba suelta al precioso astado de Jose Luis Osborne, el mejor presentado de la tarde, negro meano y muy ofensivo, todo un tío.

Este estuvo toda su lidia en la arena, sin acabar de emplearse, entrando a los cites pero con escasa codicia, si bien es cierto que alguna arrancada larga y bonita dio, pero sin acabar de romper a bueno.
Fue una lidia larga ya que costó mucho encerrarlo, se intentó con cites, con los mansos y finalmente con la cuerda. Durante este proceso el toro pegó algún susto en esporádicas arrancadas.

Por último, y para finalizar la suelta de cerriles, se le abría el cajón a un chorreado astado de la divisa albaceteña de El Pizarral, el "gamerocívico" de tremendos pitones, fue el garbanzo negro de la jornada. Totalmente descastado, se dedicó a deambular por el recinto con un trote cansino, haciendo que los menos valientes se pudieran poner cerca del toro, ya que, incluso se apartaba si se encontraba a algún aficionado en frente.

Así concluyó, la tarde de este 7 de setembre, que por cierto estuvo acompañada de un molesto aire de poniente, destacando el juego del primer toro y la presentación de los cuatro, en especial el impresionante Osborne.