Tras casi un año alejado de los ruedos, reaparecía en una de las plazas más importantes de la comunidad, las fiestas de Sant Roc de El Puig.
Anunciados en el cartel tres toros de Los Azores, antigua Maria Jose Barral, de origen juampedro y que tan buen resultado ofrecieron el pasado año.

En primer lugar se daba suelta al primero de la tarde, de pelaje negro, el de más cuajo de los tres.
Bonita salida, embistiendo con infinita nobleza a los recortes. Estuvo casi todo el tiempo en la zona de la salida, demostrando clase en la embestida pero muy poquito fondo, lo que propoció que se viniera abajo pronto, ayudado también por las altísimas temperaturas.


Tras su lidia llegaron los cabestros para llevarselo, lo que consiguieron en un primer instante pero finalmente fue imposible, debido al cansancio del animal y tuvo que ser atado y encerrado en el cajón, tras amarrarlo a una barrera.


Una vez encerrado y tras un retraso, se daba suelta al segundo de la tarde, astado castaño, que hizo una fuerte salida para después irse a toda velocidad por una larguísima calle, poniendo a prueba la forma física de los corredores.
Tras una vuelta por el extenso recinto, regresó a la arena, donde se vieron los mejores recortes de la tarde, con un toro codicioso y noble. Una lástima la brevedad de la lidia, ya que para no tener complicaciones como con el anterior, se encerró de manera rápida con los mansos, esta vez sin problemas.


Por último, se daba suelta a otro toro castaño, que repitió la salida del anterior, volviendo a salir por la misma calle a mayor velocidad aún y propiciando de nuevo emocionantes carreras de los aficionados. Buenas maneras apuntaba el burel que, sin embargo, volvió a ser encerrado de inmediato.