sábado 17 de septiembre de 2011

Puçol - El Barrio

Continuaba la temporada en uno de los pueblos más taurinos de l´Horta Nord, esta vez le tocaba el turno a la peña taurina "El Barrio", que presentaba un interesante cartel, con tres toros de distintas ganaderías, aunque finalmente uno de ellos no se pudo lidiar debido a una cornada en el campo.

Puntualmente y sin demasiada afluencia de público, se daba suelta al primer toro del hierro pacense de Francisco Ruiz Meléndez, divisa perteneciente a la AGL y de encaste Domecq. Toro largo, con cuajo y bien armado, hizo un salida rápida, embistiendo a los primeros cites para salir enseguida al asfalto y recorrer parte del extenso recinto, formado en su totalidad por calles anchas.
Poco celo demostró en los embites de los recortadores que, poco a poco, fueron tirando de él hasta la arena. Allí se vieron buenos recortes pero con escasa emoción por la fría embestida del astado. Tras una breve lidia fue encerrado con los cabestros de manera rápida y eficaz.

En segundo lugar, salía a la arena un muy bien presentado, toro de la ganadería de los Hermanos Domínguez Camacho. Negro burel de bonitas hechuras y muy ofensivo por delante.
Embistió fuerte en los primeros recortes pero sin hacer hilo, y nada mas pisar el asfalto se vio lo que llevaba dentro; prácticamente nada de casta. Se limitó a recorrer parte del recinto, con un trote de poco bravo, arrancando esporádicamente a los cites.

Fue encerrado a los pocos minutos, fácilmente y sin nada que destacar, salvo su bonita presencia.

Por último, y sustituyendo al toro de Lagunajanda, se desencajonó un toro de corro de Machancoses, astado terciado que entretuvo a los aficionados con un juego muy adecuado al recinto.

Tarde de cerriles que, sin embargo, tuvo que ser el de corro, el que puso el entretenimiento y la emoción a los aficionados.

sábado 10 de septiembre de 2011

Rafelbunyol - Comissió Centre

Con un calor sofocante y puntualidad inglesa, se iniciaba la exhibición de los dos astados previstos para la tarde del sábado.
En primer lugar, saltaba a la arena un negro toro de la ganadería gaditana de Zalduendo, bien presentado, de pelaje negro y mucha romana.

El burel embistió con infinita nobleza a los recortes de los aficionados, que disfrutaron de la bondad del animal. A pesar de las altas temperaturas, se empleó en cada cite, faltándole quizá, algo de emoción y chispa.
Buen toro que fue encerrado con los cabestros sin ninguna complicación.
A continuación, se la abría la puerta del cajón a otro toro negro, esta vez del hierro de Alonso Moreno de la Cova, de buena presentación, algo más bajo pero en el tipo de su encaste.

Salió embistiendo con poca fijeza, recorriendo parte del recinto y pasando a la defensiva nada mas pisar el asfalto.
Demasiado reservón, se negó a aceptar los recortes que le ofrecían los recortadores. Regresó a la arena a base de arreones, pero el toro ya había dado lo poco que tenía. Prácticamente nulo el juego ofrecido por este astado.

Tras una breve lidia se encerró de nuevo con los mansos, sin ningún problema.